
PREGUNTÓ DIOS A UNA MADRE
¿A cuál de tus hijos quieres más?
Y respondió ella:
Señor;
al ausente, hasta que vuelva;
¿A cuál de tus hijos quieres más?
Y respondió ella:
Señor;
al ausente, hasta que vuelva;
al enfermo, hasta que sane;
al triste, hasta que esté de nuevo alegre;
al preso, hasta que recobre la libertad;
al que sufre, hasta que se sienta contento;
al que le falta todo, hasta que no le falte nada;
al descarriado, hasta que retorne al buen camino,
al que está solo, hasta que no padezca ya su soledad.

Conmovido, dijo entonces Dios;
No sé por qué dudan algunos de que hay un Dios en el cielo,
si hay tantas madres como tú en la tierra.
¡FELIZ DÍA A TI QUE ERES MADRE!
al triste, hasta que esté de nuevo alegre;
al preso, hasta que recobre la libertad;
al que sufre, hasta que se sienta contento;
al que le falta todo, hasta que no le falte nada;
al descarriado, hasta que retorne al buen camino,
al que está solo, hasta que no padezca ya su soledad.

Conmovido, dijo entonces Dios;
No sé por qué dudan algunos de que hay un Dios en el cielo,
si hay tantas madres como tú en la tierra.
¡FELIZ DÍA A TI QUE ERES MADRE!
























